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Cuidar tu salud mental también es dejar de vivir en guerra contigo
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Nicole Haeussler·10 de octubre de 2026
Psicóloga · Fundadora de PsicoProfile®

Cuidar tu salud mental también es dejar de vivir en guerra contigo

Cuidar nuestra salud mental no consiste solamente en descansar, poner límites o pedir ayuda. También implica observar la relación que construimos con nosotros mismos y preguntarnos cuánto de nuestro desgaste viene de pasar años intentando funcionar de una manera que no se parece a nosotros.

Cada 10 de octubre hablamos de salud mental.

Hablamos de pedir ayuda. De descansar. De poner límites. De ir a terapia cuando lo necesitamos. De cuidar nuestras relaciones.

Y todo eso importa.

Pero hay una dimensión de la salud mental de la que quizá hablamos menos:

la relación que construimos con nosotros mismos.

Porque podemos tener una vida que, desde afuera, parece funcionar perfectamente y, al mismo tiempo, pasar una parte importante del día peleando internamente con quienes somos.

“Debería ser menos sensible.”

“Debería pensar menos las cosas.”

“Debería ser más ordenado.”

“Debería tener más energía.”

“Debería dejar de dispersarme.”

“Debería poder con esto.”

Y así, casi sin darnos cuenta, podemos convertirnos en la persona con la que somos más exigentes.

Hay cansancios que no vienen solamente de hacer demasiado

También podemos cansarnos de intentar funcionar permanentemente de una manera que no nos resulta natural.

De adaptarnos.

De cumplir expectativas.

De intentar parecernos a la persona que creemos que deberíamos ser.

De hacer muy bien cosas que, aun haciéndolas bien, nos exigen mucha más energía.

Eso no significa que nunca debamos adaptarnos.

Todos necesitamos desarrollar capacidades, asumir responsabilidades, aprender cosas que no nos resultan naturales y responder a contextos que a veces nos exigen más.

El problema aparece cuando la adaptación deja de ser algo que hacemos y empieza a convertirse en la forma en que vivimos.

Cuando pasamos tanto tiempo intentando encajar que dejamos de preguntarnos:

¿Cómo estoy yo dentro de la vida que estoy construyendo?

A veces confundimos crecer con corregirnos

Durante mucho tiempo hemos aprendido a mirar primero aquello que nos falta.

Lo que tenemos que mejorar.

Lo que deberíamos cambiar.

Lo que otras personas hacen mejor que nosotros.

Y claro que desarrollarnos también implica mirar aquello que necesitamos aprender.

Pero conocernos puede abrir una pregunta diferente:

¿Qué pasaría si antes de intentar corregir algo de mí tratara de comprenderlo?

¿Por qué necesito tanta estructura?

¿Por qué me afectan tanto algunas cosas?

¿Por qué necesito tiempo para pensar antes de decidir?

¿Por qué me cuesta sostener la rutina?

¿Por qué necesito conectar profundamente con las personas?

¿Por qué algunas situaciones que para otros parecen simples me agotan tanto?

Comprender no significa justificar todo lo que hacemos.

Tampoco significa renunciar a crecer.

Significa dejar de partir desde la idea de que algo está mal en nosotros simplemente porque funcionamos diferente.

Comprender antes de corregir.

La salud mental también necesita espacio para ser uno mismo

Hay personas que necesitan mucha interacción para sentirse energizadas y otras que necesitan más silencio.

Hay personas que disfrutan profundamente la estructura y otras que necesitan variedad.

Algunas piensan hablando.

Otras necesitan procesar antes de responder.

Algunas captan rápidamente lo que ocurre emocionalmente en un vínculo.

Otras observan primero los hechos, los datos o la lógica de una situación.

Ninguna de esas maneras es, por sí sola, mejor que otra.

Son formas diferentes de experimentar el mundo.

Y quizá una parte importante del bienestar aparece cuando dejamos de medirnos permanentemente con una única idea de cómo deberíamos ser.

Cuando empezamos a preguntarnos no solamente:

“¿Cómo puedo mejorar?”

sino también:

“¿Qué necesito para estar bien?”

“¿Qué me da energía?”

“¿Qué me está desgastando?”

“¿Dónde estoy intentando funcionar permanentemente de una manera que no se parece a mí?”

“¿Qué parte de mí necesita menos juicio y más comprensión?”

Cuidarnos también puede significar pedir ayuda

El autoconocimiento puede ayudarnos muchísimo, pero no reemplaza el apoyo profesional cuando lo necesitamos.

Hay momentos en que necesitamos conversar con alguien.

Pedir ayuda.

Buscar acompañamiento psicológico o médico.

Dejar de intentar sostener solos algo que se ha vuelto demasiado pesado.

Y cuidar nuestra salud mental tampoco debería convertirse en una nueva exigencia que tengamos que cumplir perfectamente.

A veces cuidarnos también significa reconocer nuestros límites y permitir que otros nos acompañen.

Tal vez hoy podamos hacernos una pregunta diferente

En este Día Mundial de la Salud Mental, más que preguntarte qué deberías cambiar de ti, quiero dejarte otra pregunta:

¿Cómo sería tu relación contigo si dedicaras un poco menos de energía a juzgarte y un poco más a comprenderte?

Quizá el bienestar no comienza solamente cuando aprendemos nuevas herramientas.

A veces empieza mucho antes.

Cuando dejamos de tratarnos permanentemente como algo que tenemos que corregir.

Y empezamos a conocernos con la misma curiosidad, respeto y humanidad con la que intentaríamos comprender a alguien que queremos.

Porque cuidar nuestra salud mental también puede comenzar ahí:

en la manera en que aprendemos a vivir con nosotros mismos.

Comprender antes de corregir.

Nicole Haeussler
Psicóloga · Fundadora de PsicoProfile®

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